Los exempleados apuntaron contra la nueva gestión de la empresa, encabezada por el inversor Telmo Contrera. Según denunciaron, la firma habría recurrido a supuestas causas disciplinarias para evitar el pago de las indemnizaciones correspondientes.
El conflicto también alcanza a los trabajadores que continúan en la planta. Según sus testimonios, cobran sus salarios de manera fraccionada, no reciben los aumentos acordados en las paritarias y sufren descuentos que consideran injustificados.
La situación tiene consecuencias sobre las familias de los despedidos, que además de perder sus ingresos dejaron de contar con la cobertura de salud. Algunos exempleados advirtieron que tienen hijos que necesitan tratamientos médicos permanentes.
En ese contexto, los trabajadores realizaron un reclamo en las puertas de la planta de Lanús. También cuestionaron que las dificultades laborales convivan con un importante nivel de comercialización de los productos.
Producción paralizada y ventas récord
La empresa declaró haber vendido 120.000 toneladas de productos y tendría previsto instalar una nueva máquina para fabricar gomitas. Mientras tanto, la producción permanece paralizada por la falta de azúcar y los trabajadores reclaman respuestas sobre su situación laboral.
Sector alimenticio en crisis
La situación de Lipo se suma a una serie de conflictos en el sector alimenticio bonaerense, donde varias empresas históricas atraviesan crisis por caída del consumo, aumentos de costos y dificultades financieras. Los trabajadores de la planta de Lanús advirtieron que continuarán con las medidas de fuerza hasta obtener una respuesta concreta de la empresa y de las autoridades laborales.
