“Las comunidades que están cerca de los yacimientos y las explotaciones ven mejorar su vida poco y nada. No hay médico, no hay pediatra, no hay un mamógrafo, muchas veces ni siquiera llega la señal del teléfono o internet”, sostuvo el legislador, al tiempo que cuestionó los beneficios otorgados a grandes compañías extractivas.
Kirchner aclaró que no está en debate la explotación de minerales o combustibles, sino las condiciones bajo las cuales se desarrolla. “Acá nadie está cuestionando la producción de minerales o combustibles, sino el para qué y el por qué. Y cuando esto se quiere discutir, se ponen todos muy nerviosos”, señaló.
En ese marco, se refirió a las repercusiones que generaron sus recientes declaraciones sobre la necesidad de auditar los proyectos aprobados en el marco del RIGI. Según sostuvo, el régimen concede importantes ventajas impositivas y advirtió que existe una fuerte resistencia a revisar esos beneficios.
“Ayer veía declaraciones de gobernadores que cuestionaban esa propuesta. Pareciera que hay que auditar a las universidades públicas, a las pensiones por discapacidad o a quienes reciben ayuda social, pero no a las mineras y petroleras”, afirmó.
Para el dirigente de Unión por la Patria, el verdadero riesgo para el país no radica en revisar esos proyectos, sino en que amplios sectores de la población continúen sin acceso a servicios esenciales.

“Pareciera que no está en riesgo el futuro del país cuando la gente no accede a la educación, a la salud o al trabajo. Solamente está en riesgo cuando se quiere auditar un régimen de inversiones que poco tiene de inteligente para los intereses de la Argentina”, argumentó.
Durante su exposición también puso en duda los resultados económicos del esquema impulsado por el oficialismo. En ese sentido, afirmó que la economía argentina ingresará “técnicamente en recesión” y aseguró que las inversiones prometidas por el Gobierno no se han materializado.
Además, planteó que existe una marcada desigualdad tributaria entre las grandes empresas y los pequeños emprendimientos locales. “Un comercio que vende ropa o una rotisería pagan más impuestos a las ganancias que una minera o una petrolera transnacional que depreda nuestros bienes naturales”, sostuvo.
Kirchner también vinculó la discusión económica con problemáticas sociales más amplias. Advirtió sobre el aumento de los suicidios y cuestionó los efectos del individualismo y la exclusión social.
“No sólo se trata de cuestiones materiales, sino también espirituales. El vacío material sumado al vacío espiritual es un combo devastador para cualquier sociedad”, expresó.
Finalmente, llamó a construir políticas orientadas al desarrollo con inclusión social y reclamó una mayor responsabilidad de los sectores económicos concentrados.
“Es necesario que los mercados financieros y el poder económico asuman que los pueblos existen, que tienen demandas y que quieren vivir. Hay que ser serios, responsables y prepararnos para afrontar una Argentina y una Latinoamérica que están en disputa”, concluyó.