La medida profundiza un escenario que ya venía deteriorándose desde hace meses y que comenzó a dejar señales cada vez más visibles sobre la situación financiera y operativa de la principal avícola de la Argentina.
La planta afectada pertenece a Wade SA, la sociedad creada por GTA para absorber los activos de la quebrada Cresta Roja luego de uno de los rescates empresariales más complejos de la última década en el negocio avícola argentino.
Según IProfesional, la paralización implica un golpe sensible para una compañía que ya venía operando muy por debajo de sus niveles históricos de producción y que enfrenta crecientes dificultades financieras.
En el sector avícola ya no se discute únicamente el problema de liquidez de la compañía. Lo que comenzó como una tensión financiera derivó en una pérdida de escala industrial que empieza a afectar la capacidad operativa de la empresa.
De hecho los números que circulan hablan que mientras años atrás el grupo faenaba alrededor de 700.000 pollos diarios, hoy el volumen se habría reducido a cerca de 200.000 aves por día.
En paralelo, el frente financiero siguió agravándose. Según consta en los registros del Banco Central de la República Argentina (BCRA), la deuda de Wade SA asciende hasta superar los $6.000 millones, producto de 615 cheques rechazados por falta de fondos.
Granja Tres Arroyos, la controlante, cuenta con una deuda en cheques que asciende a $29,3 mil millones, producto de 1.813 cheques rechazados.